El síndrome de Diógenes y el papel de la organizadora profesional
- metodoordenologa

- 24 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Como organizadoras profesionales, nuestro trabajo es mejorar la vida de las personas a través del orden, la organización y la funcionalidad de sus espacios.

Nuestro trabajo es mejorar vidas a través del orden, pero hay casos que requieren más que cajas y etiquetas. Saber derivar correctamente es ser verdaderamente profesional.
Como organizadoras profesionales, nuestro trabajo es mejorar la vida de las personas a través del orden, la organización y la funcionalidad de sus espacios. Pero no todos los desórdenes son iguales, y hay casos que van mucho más allá de lo que podemos abordar de manera segura y ética.
Uno de esos casos es el síndrome de Diógenes, un trastorno complejo y grave que no se trata simplemente de “mucho desorden” o “acumulación de cosas”.
¿Qué es el síndrome de Diógenes?
El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento caracterizado por:
Acumulación compulsiva de objetos o basura, muchas veces sin valor práctico ni emocional.
Descuidado extremo del hogar y de la higiene personal, que puede derivar en condiciones insalubres.
Aislamiento social, rechazo a la ayuda y falta de conciencia del problema.
Las personas afectadas suelen acumular grandes cantidades de objetos, lo que puede generar:
Espacios inhabitables o peligrosos.
Riesgos sanitarios por moho, plagas o restos de basura.
Problemas emocionales y sociales, derivados de la soledad y del estigma.
En resumen, el síndrome de Diógenes afecta a todos los aspectos de la vida de una persona y requiere un enfoque multidisciplinar para intervenir de manera segura y eficaz.
❌ Lo que no puede hacer una organizadora profesional sola
No es seguro asumir la limpieza en hogares insalubres con basura, moho o plagas.
No se debe intervenir sin el acompañamiento de profesionales de la salud mental (psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales).
No podemos obligar a nadie a desprenderse de sus pertenencias sin generar angustia o rechazo.
No es nuestro rol manejar situaciones de riesgo físico, legal o sanitario.
✅ El papel que sí puede tener una organizadora profesional
Cuando el espacio ha sido saneado por un equipo especializado, tu intervención puede ser fundamental para:
Rehabilitar y reorganizar el hogar de forma funcional.
Diseñar sistemas de orden simples y sostenibles.
Acompañar en la creación de rutinas que ayuden a mantener el espacio.
Colaborar con el equipo de profesionales, respetando siempre los límites de tu rol.
Conclusión
El síndrome de Diógenes no es apto para organizadoras profesionales. Reconocer nuestros límites no es una debilidad, sino una muestra de profesionalidad y respeto por la persona afectada. Nuestro valor está en saber detectar, acompañar y colaborar, dejando la limpieza extrema y el apoyo terapéutico en manos de los profesionales adecuados.
Recordad: nuestra misión es transformar vidas a través del orden, pero siempre dentro de nuestros límites y capacidades. Hay desórdenes que requieren un equipo multidisciplinar, y es nuestra responsabilidad saber derivar correctamente.




