De la duda al propósito: Cómo descubrí que podía vivir del orden (y tú también puedes)
- metodoordenologa

- 11 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Si has llegado hasta aquí, es porque te estás haciendo la misma pregunta que me hice yo hace unos años: “¿Es posible dar un giro profesional para dedicarme a algo que realmente me apasiona?”.

De la incertidumbre a la acción: El momento que lo cambia todo
Si has llegado hasta aquí, es porque te estás haciendo la misma pregunta que me hice yo hace unos años: “¿Es posible dar un giro profesional para dedicarme a algo que realmente me apasiona?”. Y si la respuesta que sientes dentro es un "sí", entonces te aseguro que estás justo donde necesitas estar.
En mi caso, el cambio empezó en junio de 2017. Tras cerrar una etapa profesional, me encontraba replanteando mi futuro cuando una amiga me contó que a la pareja de su hijo la habían contratado en Australia para organizar armarios. Me pareció algo sorprendente, casi irreal. ¿Pagarte por ordenar? Nunca imaginé que eso fuera una profesión real.
Hasta ese momento, vivía rodeada de orden y pensaba que organizar espacios era algo que todos sabían hacer. Pero ese descubrimiento me llevó a cuestionarlo todo. Empecé a investigar y descubrí un mundo desconocido: el del desorden emocional, los bloqueos vitales que se manifiestan en el hogar y la posibilidad de transformar vidas desde el orden.
3 meses de exploración que cambiaron mi rumbo
Sumergida en esta nueva pasión, dediqué tres meses a investigar, aprender de referentes internacionales y, sobre todo, a practicar. Empecé con vecinos, amigos y familiares. Mis primeros proyectos fueron gratuitos. Era mi forma de formarme, mi escuela real.
Pronto entendí que ordenar no es solo mover objetos, colocar cajas o comprar organizadores. Ordenar es conectar, entender, respetar procesos personales. Es un trabajo que requiere empatía, sensibilidad y una gran capacidad de adaptación.
Un sueño con presupuesto mínimo, pero con pasión ilimitada
Con tan solo 200 euros creé mi marca personal: Esther Torras - Ordenóloga. Registré el dominio, usé una plantilla prediseñada y me puse manos a la obra. No tenía experiencia profesional en el sector, ni una agenda llena de clientes, pero sí tenía algo esencial: entusiasmo, entrega y una visión clara de lo que quería construir.
Cada día me levantaba con el objetivo de transformar espacios, pero sobre todo de transformar historias. Porque esta profesión va de eso, de acompañar a las personas a dar un paso valiente hacia el orden, el desapego y la calma.
Primera visibilidad: cuando todo comenzó a encajar
Uno de los momentos más importantes fue cuando TVE me contactó para participar en un reportaje del programa "Comando Actualidad" sobre profesiones emergentes. A pesar de que no mencionaron mi contacto en el reportaje, ese espacio sirvió para algo mucho más grande: visibilizar nuestra profesión.
A partir de ahí, llegaron libros, series, el fenómeno de Marie Kondo y, poco a poco, las personas empezaron a descubrir que existimos profesionales que ayudamos a devolver el equilibrio en los hogares.
El orden como estilo de vida y herramienta de transformación
Hoy, después de varios años de recorrido, puedo decirte con convicción que es posible vivir del orden. Que puedes empezar desde cero, sin experiencia, con un presupuesto reducido, y lograr construir una carrera profesional con alma.
Lo esencial es que tengas claro tu para qué. Si tu pasión por el orden está conectada con tu deseo de ayudar, transformar y vivir con sentido, estás en el camino correcto.
Mi consejo ...
No necesitas tenerlo todo resuelto para empezar. Necesitas creer en ti, ser constante, estar dispuesta a aprender y tener el valor de asumir riesgos.
Si yo pude hacerlo con 200 €, sin experiencia y sin contactos en el sector, tú también puedes hacerlo.




